Conocé nuestros recorridos
Nuestra intención no se limita a mostrar las impresionantes bellezas e inmensidad del casi desconocido norte neuquino. Por el contrario, nuestro deseo va más allá, porque sabemos que el verdadero potencial está en la cultura que atraviesa cada una de estas maravillas paisajísticas.
Destacamos la cordialidad y simpatía de los trashumantes, que nos tienta a escuchar sus historias y su modo de vida, abismalmente distinto al nuestro pero tan vigente y consolidado que ha establecido toda una comunidad que merece ser conocida. En cada uno de los 5 recorridos establecidos y ofrecidos podremos contar con una visita a alguno de ellos, para conversar e intimar detalles de su estilo de vida y compartir unos ricos mates con tortas fritas.

Géiser del Domuyo
Los géiseres son aguas a altísima temperatura que afloran a la superficie con muchísima presión desde las profundidades de la tierra, aprovechando las fracturas subterráneas de la roca y, en contacto con el aire frío, provocan los característicos chorros de vapor que en este caso llegan hasta 1 metro de altura, y los convierten en una de las más atractivas curiosidades turísticas del norte neuquino, en las proximidades del omnipresente volcán Domuyo.
Se puede acceder a ellos desde una huella que sólo usan los 4 o 5 trashumantes que habitan esa zona o los empleados de los bosques de la región. Su recorrido es una verdadera maravilla por la belleza de su eterna nieve y la caprichosa silueta de su geografía. Ya desde muy lejos se pueden apreciar los vapores que afloran a la tierra, como un signo inequívoco del recorrido.
En las inmediaciones tiene su veranada Don Argentino Ortega, cuya vivienda se caracteriza, además de por su prolijidad, por la manera en la que está integrada al paisaje, disimulando cualquier intervención humana. Vale la pena asombrarse con ella para tener una idea muy acertada de su estilo de vida.
Se sugiere llevar algo de comer y beber, o comprarlo en Las Ovejas, y llevar abrigo. Saliendo a las 9 hs se puede regresar tranquilamente a las 14 o 15 hs. Recordá ir con el tanque de combustible lleno y la goma de auxilio en condiciones.
Desde Huinganco son apenas 89 km rodeados de bellísimos paisajes.
- Recorrido
- Son 180 km de recorrido ida y vuelta aproximadamente
- Vehículo
- Dependiendo de la época, se puede ir en todo tipo de vehículos sin mayores inconvenientes.
- Salidas
- Entre finales de otoño y mediados de primavera es imposible transitarlo por acumulación de nieve.
- Coordenadas
- 36°41’43.77’’S y 70°32’27.26’’O Ver en Google Maps →
No hay un nombre por el que se pueda identificar en Google Maps, pero se entra a la huella inmediatamente después de pasar el cajón del río Atreuco.

Bosque de Llao Llao
El llao llao es un hongo que parasita a los árboles de nuestra cordillera. Son de color naranja y comestibles. Las secuelas que deja son unas protuberancias muy marcadas en los troncos de los árboles en los que vive.
En las proximidades de Manzano Amargo hay un hermoso camping metido en este bosque, al que se puede ir a pasar el día y disfrutar de todo su entorno.
Desde Huinganco hay que llegar hasta Manzano Amargo, subir por el camino a la cascada La Fragua y desde allí seguir por el camino del bosque. En total son 79 km. Esa huella está señalizada y es una belleza de recorrido, desde donde se puede ver el origen de la cascada que nace a partir del arroyo homónimo. No hay manera de perderse, ni ganas de volver, de tan bonito y pintoresco que es todo esto.
Para acceder al bosque hay que atravesar un puentecito de troncos y, de repente, aparece la magia del encanto de todo ese lugar. Si tenés ganas de caminar y embarrarte un poco, subiendo por el arroyo llegarás a unas cascadas soñadas. No te lo pierdas.
Se sugiere llevar algo de comer y beber, o comprarlo en Las Ovejas, y llevar abrigo. Saliendo a las 9 hs se puede regresar tranquilamente a las 17 o 18 hs. Recordá ir con el tanque de combustible lleno y la goma de auxilio en condiciones.
- Recorrido
- Son 160 km de recorrido ida y vuelta aproximadamente
- Vehículo
- Dependiendo de la época, se puede ir en todo tipo de vehículos sin mayores inconvenientes.
- Salidas
- Entre finales de otoño y mediados de primavera es imposible transitarlo por acumulación de nieve.
- Coordenadas
- 36°46’15.95’’S y 70°46’51.00’’O Ver en Google Maps →
No hay un nombre en Google Maps para poder identificarlo; el más próximo es la cascada La Fragua.

Colomichico
El atractivo de este paraje son las piedras talladas hace unos 1600 años por los pehuenches o pre-pehuenches. Algunos sospechan que, con independencia de quiénes las hayan percutido, han tenido influencia incaica.
Este es uno de los recorridos más sorprendentes, porque se puede ver el trabajo humano realizado hace tantísimos años y que aún perdura intacto. Para acceder a él contamos con la guía autorizada por la provincia del Neuquén, Doña Delia Aguilera, con profundos conocimientos sobre la historia de este lugar.
Parte del recorrido, unos 2.000 metros ida y vuelta, se debe hacer a pie por un sendero sin mayores dificultades.
- Recorrido
- Recorrido de ida y vuelta: 120 km aproximadamente
- Vehículo
- Dependiendo de la época, se puede ir en todo tipo de vehículos sin mayores inconvenientes.
- Salidas
- Todo el año.

Río Turbio
Este es otro de los más encantadores y menos conocidos lugares del norte neuquino. El río Turbio desemboca en el río Varvarco. El primero nace de un glaciar del volcán Domuyo y, como su nombre lo indica, su agua es barrosa, lo que enturbia el agua del Varvarco, que nace cristalino en las lagunas del mismo nombre un poco más arriba.
Para llegar debemos recorrer desde Huinganco unos 130 km pasando por Varvarco y, por la misma ruta 43, llegar hasta Ailinco para meternos en uno de los cajones más bonitos de esta provincia: por momentos estepas o mallines, por momentos cajones o inmensidades, pero siempre acompañados por la cordillera, en la que se observan y disfrutan las pequeñas cascadas que van llenando el río Varvarco cuando la nieve se derrite. Su geografía y sus tonos cambian constantemente.
Para apreciar todo el recorrido conviene llegar hasta la laguna Varvarco Tapia, unos pocos kilómetros más allá, que es desde donde sale el río Varvarco para terminar desembocando en el río Neuquén, en la localidad de Varvarco.
Luego de pasar por el paraje Ailinco —en cuya capillita todos los 12 de febrero se celebra la pintoresca fiesta de la Virgen de Lourdes— el camino se va reduciendo hasta ser, por momentos, sólo una hermosa huella, y se convierte en una inigualable aventura sin ningún tipo de riesgos ni peligros. En dos o tres puntos también hay que vadear el río Varvarco, sin inconvenientes.
Es común y habitual encontrarse en el trayecto con algún trashumante, con quien será gratísimo conversar sobre su vida y sus costumbres, tan distintas a las nuestras. Sencillos, simpáticos, cordiales y charlatanes.
Se sugiere llevar algo de comer y beber, o comprarlo en Las Ovejas, y llevar abrigo. Saliendo a las 9 hs se puede regresar tranquilamente a las 16 o 17 hs. Recordá ir con el tanque de combustible lleno y la goma de auxilio en condiciones.
- Recorrido
- Recorrido de ida y vuelta: 260 km aproximadamente
- Vehículo
- Dependiendo de la época, se puede ir en todo tipo de vehículos sin mayores inconvenientes.
- Salidas
- Desde mediados de primavera hasta inicio del otoño.
- Coordenadas
- 36°26’26.58’’S y 70°36’34.18’’O Ver en Google Maps →
Laguna Varvarco Tapia o Varvarco Campo.
